
“Ningún engaño te hace feliz”
Artefacto, Gustavo Cerati
Retomo aquí a Lev Manovich y sus valiosos conceptos sobre la imagen digital. Manovich dedica todo un capítulo a las imágenes simuladas por computador en su trabajo The language of New Media, al que tituló “The Illusions”. Comienza haciendo una analogía entre el mito de Zeuxis y Parrahasius y Reality Engine, acelerador de gráficas de alta calidad creado por la empresa Silicon Graphics para crear imágenes y gráficas tridimensionales absolutamente fotorrealistas.
¿En qué consistía el mito? En una competencia realizada en Grecia en el siglo V antes de Cristo entre Zeuxis y Parrahasius, el primero, pinta unas uvas con tal realismo, que las aves bajan desde el cielo para intentar comérselas. Y de eso se trataba la imagen en la logósfera; de ser el objeto mismo, sin que existiera ningún tipo de distancia entre la imagen y el objeto. Era la perfecta imitación. De la misma manera, la creación de tecnologías, el desarrollo de algoritmos que permitían simular elementos de la imagen fotorrealista (sombras, iluminación, texturas, etc.) y sus constantes mejoras para ceñirse de una manera más cercana a su “realismo”.
La imagen pierde en muchos sentidos su valor como evidencia. Lo que se ve podría ser; pero podría también ser un montaje una edición fotográfica o una imagen generada digitalmente. ¿Y la imagen del cuerpo? La imagen del sujeto en línea constituye solamente una línea dentro de la construcción de la estructura narrativa. Es común que en la red, en blogs o comunidades virtuales, y en sistema de mensajería instantánea se utilice una imagen de presentación o “display”. Estas imágenes se pueden cambiar cuantas veces el usuario lo desee; incluso con fotografías que mantengan anónima la identidad del personaje. Ese es el fin del la imagen del cuerpo del sujeto en línea, caracterizar de cierta forma, pero jamás dar una noción de realidad.
Artefacto, Gustavo Cerati
Retomo aquí a Lev Manovich y sus valiosos conceptos sobre la imagen digital. Manovich dedica todo un capítulo a las imágenes simuladas por computador en su trabajo The language of New Media, al que tituló “The Illusions”. Comienza haciendo una analogía entre el mito de Zeuxis y Parrahasius y Reality Engine, acelerador de gráficas de alta calidad creado por la empresa Silicon Graphics para crear imágenes y gráficas tridimensionales absolutamente fotorrealistas.
¿En qué consistía el mito? En una competencia realizada en Grecia en el siglo V antes de Cristo entre Zeuxis y Parrahasius, el primero, pinta unas uvas con tal realismo, que las aves bajan desde el cielo para intentar comérselas. Y de eso se trataba la imagen en la logósfera; de ser el objeto mismo, sin que existiera ningún tipo de distancia entre la imagen y el objeto. Era la perfecta imitación. De la misma manera, la creación de tecnologías, el desarrollo de algoritmos que permitían simular elementos de la imagen fotorrealista (sombras, iluminación, texturas, etc.) y sus constantes mejoras para ceñirse de una manera más cercana a su “realismo”.
La imagen pierde en muchos sentidos su valor como evidencia. Lo que se ve podría ser; pero podría también ser un montaje una edición fotográfica o una imagen generada digitalmente. ¿Y la imagen del cuerpo? La imagen del sujeto en línea constituye solamente una línea dentro de la construcción de la estructura narrativa. Es común que en la red, en blogs o comunidades virtuales, y en sistema de mensajería instantánea se utilice una imagen de presentación o “display”. Estas imágenes se pueden cambiar cuantas veces el usuario lo desee; incluso con fotografías que mantengan anónima la identidad del personaje. Ese es el fin del la imagen del cuerpo del sujeto en línea, caracterizar de cierta forma, pero jamás dar una noción de realidad.
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